(Publicado en Cinco Días el 02-05-2011)
La propuesta de crear un bachillerato segregado para el alumnado con buenas calificaciones en la ESO ha ido variando en pocos días. Primero se planteó como una oferta para unos pocos alumnos en un centro de élite. Más que promover la excelencia, esa iniciativa la defraudaría para los miles de jóvenes madrileños que, terminando la ESO con calificación media superior a ocho, no podrían acceder a él. Ahora se plantea ampliar a todos los centros la posibilidad de crear aulas especiales, con lo que el fomento de la excelencia se podría traducir en la estigmatización de quienes no vayan a ellas.