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7 de enero de 2022

Diálogo (imposible) entre las palabras, las ideas y las cosas

 
   Las palabras: Lo lógico es que hablemos primero nosotras. Empezaremos por presentarnos. Nosotras somos la base del lenguaje, que es como decir que somos la base de todo. Estamos hechas con las letras de los alfabetos, pero nos podemos combinar de maneras casi infinitas con lo que nuestro mundo no se acaba nunca. Las palabras damos sentido a las cosas que se pueden tocar y también a las que no se pueden tocar. No sólo hablamos del mundo, sino que construimos el mundo. Es muy fácil hacer cosas con palabras.


   Las cosas: Aunque las palabras nos nombren, lo principal somos nosotras. Las cosas existíamos antes de que hubiera palabras y seguiremos existiendo tras el silencio de las palabras. La realidad no está constituida por palabras sino por cosas. Las palabras vinieron después. Son  símbolos nuestros. Resúmenes que nos sustituyen en la memoria de los sujetos. Pero si los sujetos no conocieran antes a los objetos, a las cosas, de nada les servirían las palabras que nos nombran.
 

   Las ideas: Nosotras sí que somos imprescindibles. Nosotras os ponemos en relación a vosotras dos. Las palabras no serían nada sin sus significados y ese es nuestro territorio. Las ideas no somos las cosas, como tampoco somos los sonidos o las imágenes de las palabras. Las ideas somos la base del lenguaje, lo que permite que palabras de diferentes lenguas puedan ser traducidas y entendidas. Y somos también lo que permite entender el mundo de las cosas. Los objetos no tienen sentido sin  nosotras. La realidad no es un conjunto de cosas amorfas. Entre las cosas hay semejanzas y hay orden. Y somos nosotras, las ideas, los significados que estamos entre las palabras y las cosas, las que damos sentido al mundo.